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Soy Carmen Pinos, estudiante de Administración y Dirección de Empresas en UDIMA. Creo en las personas y en la capacidad que tenemos cada uno para conseguir nuestros objetivos, por inalcanzables que parezcan. Con este blog quiero compartir mis inquietudes tal y como las siento. Sed bienvenidos y disfrutadlo.

miércoles 7 de diciembre de 2011

Entre lo justo y lo humano


Parece de sentido común que si una persona o una empresa no paga sus deudas y sus facturas le sean embargados sus bienes. Parece lógico que si alguien no puede asumir su hipoteca, el banco se quede con su casa o que si una empresa no puede pagar las facturas a sus proveedores entre en concurso de acreedores. Parece justo, pero no siempre lo es.
                       
Vivimos tiempos difíciles. Tiempos en los que pocos empresarios no pasan apuros para pagar las nóminas y las facturas cada mes y en los que pocas son las familias que no han tenido que empezar a recortar los gastos superfluos que antes se permitían. El problema es que en nuestra economía globalizada y moderna todos los agentes que intervienen en los mercados están relacionados. Empresas, gobierno, bancos y familias guardan una relación tan estrecha que los desajustes de la crisis están convirtiendo en una realidad cotidiana la “frase-mito” que dice que si una mariposa agita sus alas puede desencadenar un huracán al otro lado del mundo.

La ecuación-relación de nuestra economía es mucho más simple de lo que parece: una PYME que cierra deja sin trabajo a, por ejemplo, sesenta trabajadores, los cuales la gran mayoría pasan a cobrar el paro. La retribución que reciben ahora de la Seguridad Social siempre es menor que su salario anterior y además algunos de ellos son personas mayores que tendrán muy difícil encontrar un nuevo empleo. Los que no tienen paro cobran subsidios de garantía social que no llegan ni para pagar la comida básica de un mes. Todos ellos de una forma u otra bajarán su consumo lo que significa que todos los establecimientos en los que se dejaban parte de su sueldo verán recortados sus ingresos y el estado recibirá menos IVA (imagínense llevar esta cifra a cinco millones de personas en lugar de a sesenta….).
Pero el drama de que una empresa cierre no se detiene ahí, afecta a muchos más agentes que solo a los propios trabajadores. Proveedores que se quedan sin cobrar facturas por cientos de miles de euros y que puede que acaben bajando la persiana también, entidades financieras que no van a cobrar préstamos ni intereses que la empresa les debía y que tendrán que acabar por subir sus intereses a futuros y actuales clientes si no acaban siendo antes intervenidas por el Estado, una administración pública que ya no recibe los impuestos con los que se mantienen los sistemas de pensiones, educación, sanidad… y que, como está pasando, tendrá que aplicar recortes para no llegar a la quiebra…

Todo está conectado y por eso, necesitamos que se empiecen a aplicar soluciones y medidas para que España no se hunda; pero, aplicar la ley está convirtiendo la vida de decenas de miles de familias en una pesadilla. Los embargos condenan a la miseria más absoluta: ya no tienes casa pero tienes que seguir pagándola. Ya no tienes donde vivir  pero sigues teniendo deudas que no puedes asumir. ¿Es justo? Puede que sí. ¿Es humano? Desde luego que no. Una familia sin techo son niños que van a estar marcados para siempre por unos padres que puede que acaben delinquiendo o que caigan en adicciones al sentirse totalmente impotentes ante la situación o chavales que tendrán que abandonar sus estudios para que su familia tenga comida caliente y un sitio donde dormir.

Creo que es algo sobre lo que todos deberíamos reflexionar. No es justo que una caja de ahorros no cobre su dinero porque de ese dinero viven los empleados de banca de este país pero tampoco es justo que esta crisis se acabe llevando por delante a cientos de miles de familias españolas.

martes 15 de noviembre de 2011

Ni escrúpulos ni vergüenza


Abro el Heraldo a primera hora de la mañana y en la página número 4 me encuentro con un titular que ha hecho que me hierva la sangre. Procuraré en las siguientes líneas no escribir ningún improperio ni ninguna palabra “fea” pero será por educación, no por falta de ganas.
El titular dice así: “Los sindicatos amenazan con huelgas si hay recortes”. Sinvergüenzas, y no les insulto, tan solo les defino. Sinvergüenzas.

Pero vamos a darles un voto de confianza, porque quizás, en realidad un sindicato no sea una asociación de trabajadores creada con el fin de defender los intereses económicos y laborales de sus miembros, quizás sea una asociación cuya misión es atacar todas las medidas que tome el Partido Popular cuando gobierna. ¿Os parece que consulte el diccionario?....

“La promoción y la defensa de los intereses económicos, sociales y laborales de los trabajadores…” es una frase que se repite en todos los diccionarios en lo que he consultado el concepto sindicato. Ahora bien, ¿por qué en el último año las únicas movilizaciones que han hecho esta gentuza (sé que dije que no insultaría pero no he podido cumplirlo) es contra las medidas de reducción de plazas de interinos en la educación madrileña? ¿Es ese el único problema de España? ¿Acaso no hay paro? ¿Acaso no se han congelado las pensiones? ¿No se han rebajado los sueldos de todos los funcionarios? ¿Es que no se han reducido las partidas de sanidad, educación y dependencia desde el gobierno central? ¿No sabéis que en nuestro país hay CINCO MILLONES DE PARADOS? Cinco millones de personas que quieren trabajar y no pueden. ¿Acaso no tenemos más de un millón de familias en España que viven bajo el umbral de la pobreza?

Y ahora sí. A menos de una semana de que España diga en voz bien alta que está harta de los socialistas y de su nefasta gestión, ahora vosotros amenazáis con que habrá huelgas y movilizaciones si Rajoy hace recortes porque eso supondría una frustración en la sociedad… ¿HAY ALGO MÁS FRUSTRANTE PARA NUESTROS CINCO MILLONES PARADOS QUE MES TRAS MES TENGAN QUE IR A FIRMAR EL PARO POR QUÉ NO ENCUENTRAN NADA?

Sindicatos, me dais asco.


martes 4 de octubre de 2011

Mentir, negar, prometer.


Todo vale en el amor y en la guerra. Y también en campaña electoral. Al menos eso nos demuestra cada día el equipo al que dirige Elena Valenciano desde Ferranz.
 
Cuando estás en la oposición, la obligación (y la oportunidad) te lleva a delatar al adversario, a criticar su gestión, a recordar lo que prometió y no ha cumplido, a decirle a quiénes le votaron hace unos años porque no deben cometer, según tu parecer, el mismo error. En oposición, ante unas elecciones a la vuelta de la esquina, debes recordar lo malo del contrario sin olvidarte de lanzar tu mensaje: decir que vas a hacer si los electores te dan su confianza, como vas a solucionar los problemas y a mejorar lo que ya hay. Puedes prometer lo que quieras y conseguir que te crean. Después, ya demostrarás que no se equivocaron contigo.

Cuando estás gobernando, las reglas del juego cambian. La mala memoria de los españoles no es tan a corto plazo como se suele decir. La gente se acuerda de que hace cuatro años ningún miembro de su familia estaba en paro, y en cambio, ahora lo está el hermano de la mujer, el hijo mayor y que a ti, que eres funcionario, te han bajado el sueldo. Si estás en el poder, no puedes prometer lo que la sociedad (y la oposición) te han estado reclamando durante toda una legislatura y no has querido hacer. Habrá quién te vuelva a votar, por supuesto que si. Para eso están los sindicatos, para recordarnos cada día que les da igual que situación económica y social haya, siempre que no la controle un gobierno de derechas.

Esto es política y aquí todo vale. La culpa nunca es de uno, ¡faltaría más! Y recuerden que fue Aznar quién dejó muchos parados, no Zapatero. ¡Vaya mala memoria que tenemos!

miércoles 31 de agosto de 2011

Cuando todo vale


Estar en contra de limitar el exceso de gasto. ¿Qué tiene de malo? Por favor, que alguien me explique dónde está el problema. Llevamos días escuchando las críticas y las protestas de los "indignados" y los izquierdistas sobre la barbarie que supone poner un techo al gasto público, las cuales, se basan en argumentos tan pobres como que tienen miedo a que eso afecte a la sanidad o a la educación. ¿De verdad alguien piensa que en España, por muy tercermundista que seamos en algunas cosas vamos a dejar desatendido nuestro sistema público sanitario?

Se ha puesto el grito en el cielo porque PSOE y PP se han puesto de acuerdo para modificar la Constitución y que de esta manera se pueda poner fin al endeudamiento desmedido y sin freno de los gobiernos. Repito la pregunta, ¿dónde está el problema? Y qué nadie responda diciendo que no se puede modificar la Carta Magna así como así porque recuerdo a todo el mundo que nuestro texto constitucional es tan solo un conjunto de directrices y normas escritos por unos hombres. No es la palabra del dios supremo, no es algo sagrado, intocable e inalterable, es el grupo de leyes que si bien son fundamentales para nuestro estado democrático, también son susceptibles de modificación. España se ha transformado desde el año 78, es normal que también lo haga nuestra ley.

Demagogia barata. Eso es lo único que saben hacer Izquierda Unida y sus secuaces del 15-M a los cuales, por cierto, aprovecho para recordar que ese partido minoritario que ahora intentan hacer que parezca tan férreo en sus valores y convicciones, es el mismo que se agarra a un clavo ardiendo y se vende al mismo diablo (véase el caso del Ayuntamiento de Zaragoza) con tal de tener una silla cómoda en la que depositar sus progresistas posaderas. La izquierda utópica, charlatana y residual de este nuestro país utiliza un único argumento para conseguir arañar unos cuantos votos a aquellos desencantados con su vida y el mundo que les rodea: que la derecha es el demonio que ha venido a la tierra para esclavizar a los obreros y suprimir cualquier tipo de servicio público para que solo aquellos ricos burgueses y terratenientes puedan disfrutar de una existencia digna. Frases como "el PP es el partido de los ricos" dejan en evidencia cual basta es su ignorancia como para no darse cuenta de que si bien hay once millones de persona que les votan, abran los ojos señores porque no hay once millones de ricos en nuestro país.

Adolfo Barrena, ilustre (y también algo sordo) portavoz de IU en las Cortes de Aragón, decía estos días que las medidas del PP de recortar gastos estaban vacías de argumentos. Por favor señor Barrena, repase las transcripciones escritas que le hayan pasado, ya que si bien oírlas no ha podido, seguro que podrá leerlas. Ah! y no se olvide de recordar en la inminente campaña electoral al congreso que una de sus propuestas en subir los impuestos. Sí, subir los impuestos es lo que propone el "partido de la clase obrera" ya que por lo visto consideran que los trabajadores vamos lo suficientemente desahogados a final de mes que podemos permitirnos el lujo de sanear con nuestro dinero las deudas públicas que ha generado otro partido, por cierto, también de izquierdas.

Ver para creer.